Opinión: “La necesaria Reforma Procesal Civil avanza”

25 Marzo 2015

Optamos por el establecimiento de tribunales de ejecución altamente especializados, con competencia en materia civil y previsional. Esta es la mejor manera de proteger los derechos de las partes y al mismo tiempo propender a una mayor eficiencia en el cobro de los créditos.

José Antonio Gómez >
authenticated user

A mediados del año pasado, la comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento del Senado decidió suspender la tramitación legislativa del nuevo Código Procesal Civil, por carecer el proyecto -presentado por el anterior gobierno- de un diseño orgánico que permitiera sostener los nuevos procedimientos. En el Ministerio de Justicia estamos trabajando con decisión, seriedad y visión modernizadora en una serie de materias que se constituirán en la base del nuevo Sistema Procesal Civil que tendrá el país. Así, estamos avanzando en el diseño orgánico de los tribunales y también en todos aquellos temas que fueron ampliamente debatidos en el Congreso, como es el caso del recurso ante la Corte Suprema y el modelo de ejecución.

En relación con este último, hemos optado por el establecimiento de tribunales de ejecución altamente especializados, con competencia en materia civil y previsional. A nuestro juicio, esta es la mejor manera de proteger los derechos de las partes -deudor y acreedor- y al mismo tiempo propender a una mayor eficiencia en el cobro de los créditos. En este contexto, nos encontramos trabajando en una primera versión del proyecto de ley en la materia, que regulará de manera conjunta tanto el modelo orgánico como el sistema procedimental para llevar adelante la ejecución, proyecto que esperamos tener concluido durante el segundo semestre del presente año. Este nuevo procedimiento se diseñará siguiendo los más modernos principios del derecho procesal y servirá de antecedente para la reforma de los juicios declarativos, según lo dispuesto en el proyecto de ley que crea el nuevo Código Procesal Civil y en perfecta armonía con nuestros sistemas procesales ya reformados (familia, laboral, penal).

Por otra parte, durante el año 2014, organizamos una mesa de expertos del mundo académico, cuyo resultado fue la presentación de una propuesta en materia de recursos al Ministerio de Justicia, sobre la base de la cual se elaboró un proyecto de indicación sustitutiva al recurso extraordinario, la que ha sido recientemente puesta en conocimiento de la Corte Suprema. En cuanto a los avances en materia orgánica para la reforma procesal civil, se está trabajando en el diseño organizacional, cálculo de infraestructura y dotación de personal para los nuevos tribunales. En este sentido, la estructura diseñada hasta el momento sigue de cerca aquella instituida en las anteriores reformas, con algunas modificaciones, destacándose entre ellas el fortalecimiento del rol del administrador del tribunal, la institucionalización de una fórmula de apoyo al trabajo jurisdiccional y la consolidación de una dirección estratégica del trabajo judicial.

Finalmente, se ha continuado el trabajo en los proyectos complementarios del nuevo Código Procesal Civil, como la nueva ley de arbitraje nacional, la regulación de los asuntos no contenciosos y el desarrollo de una ley que regule los sistemas alternativos de resolución de conflictos. Como puede apreciarse, pese a la suspensión de la tramitación legislativa, el Ejecutivo está realizando los estudios necesarios para mejorar el proyecto y realizar las adecuaciones orgánicas ineludibles para ingresar las respectivas indicaciones a fines de 2015. Hemos avanzado con seriedad y decisión en esta materia, esperando aprobar durante el próximo año esta reforma. Daremos así cumplimiento a un importante compromiso de gobierno de la Presidenta Bachelet, ofreciendo a los ciudadanos, soluciones oportunas y adecuadas a los conflictos civiles.